Estaciones de paso

andenes¿Por qué no se quedaron…? Se preguntaba Malena.

Ángel no se quedó porque sólo quería elegir él.

Samu no se quedó porque se conformaba con complacerla.

Eduardo no se quedó porque la diseñó previamente y ella no se adaptó a su sueño.

Rober no se quedó porque se cansó de esperarla en un mundo en el que sólo existía ella.

Santi no se quedó porque su futuro estaba a 3.000 km y pudo más que su presente cercano.

Víctor no se quedó porque le bastó con poseer su cuerpo y lo tuvo.

Iván no se quedó porque necesitaba amarla sin condiciones.

Enrique no se quedó porque le exigió una absoluta ausencia de intimidad.

Isra no se quedó porque se sentía pequeño a su lado.

Mario no se quedó porque sólo quería ser su maestro.

Y Ernesto no se quedó porque ella le abrió una puerta infranqueable que no fue capaz de atravesar.

…y Malena fue despidiendo a cada uno de su vida, unas veces con tristeza, otras con decepción y casi todas con una amargura infinita que todo lo ocupaba.

Y sintió mucho frío por dentro, tanto que le quemaba. Hasta que decidió parar, parar y descansar y dejar de esperar y de buscar. Y entendió que todo lo que ocurría fuera era un reflejo de lo que ella tenía dentro. Que aquella era una partida perdida y que tocaba cambiar de juego, o dejar de jugar.

Y dejó de irse y se quedó consigo misma. Tranquila, serena, dispuesta a soltar y a construirse desde cero. Todo el poder estaba en ella y no había hecho sino perderse en tantas experiencias. Ella era su destino, su tren y su camino.

Y cuando aprendiera a sentirse cómoda en ese tren entonces estaría dispuesta y disponible para compartirlo con otros compañeros, de viaje y de vida.

¡¡¡Bendito destino!!!

18 responses to “Estaciones de paso

  1. Cristina

    Gracias por esta belleza…en algún momento pensamos que es soledad obligada, pero no¡ he de decir que sentirse en una misma, sin necesitar, sin buscar, queriendo disfrutar en plenitud..en libertad; se que llegará..pero mientra tanto, tampoco yo como ella, acepto lo que es para mi, todo son experiencias, si Marta, pero he aprendido..

    Reply
  2. Paula

    Marta gracias por recordarnos lo esencial…a veces en el afan de no estar solo/a, perdemos la perspectiva de quiénes somos y a qué jugamos…Ese viaje de autoconocimiento debería ser un regalo que todos nos hiciéramos a lo largo de nuestra vida. Observarnos, descubrir quienes somos en esencia, eso que está debajo de nuestra Idea y nuestro Ideal, es lo que queda tras desprendernos de nuestros defectos y nuestros anhelos..qué difícil es “dejarnos ser”, dejando a un lado el “debería ser”…pero por otra parte cuán gratificante es saber que estás en tu tren y no el tren de nadie…

    Reply
  3. Marta

    Gracias Paula, tus palabras me llevan a nuevas reflexiones como la necesidad que tenemos de ser elegidos por los demás como algo a lo que nos habituamos y nos hacemos dependientes.
    Un abrazo!!!

    Reply
  4. Eduardo

    Nada más que añadir salvo que este post también podría empezar diciendo: ¿Por qué no se quedaron…? Se preguntaba Luis. Y a renglón seguido enumerar la lista de mujeres que hayan pasado por su vida, y por qué no se quedaron. Quiero decir que esto es algo que nos ha pasado a todos, no solo a Malena o a las Malenas sino a todos.

    Reply
    1. Marta

      Me encanta Eduardo, porque has pensado justo lo que yo pensé nada más terminarlo… tiene una doble dirección y es más, me atrevería a decir que también es independiente de nuestras orientaciones sexuales porque es una cuestión de cómo nos vinculamos como personas que sienten, que desean y que arriesgan…
      Un abrazo!!!

      Reply
  5. Olaf

    La auténtica intimidad es cosa de dos, al fin de cuentas es la culminación, es ese momento hermoso de cuando irrevocablemente vamos hacia esa hermosa fusión transitoria y duradera por los posos que deja en la gente que se ama; ¿por qué no se quedó? Estoy con Eduardo, esto es cosa de dos…
    Os cuento un caso, un sufrimiento para un hombre y una mujer, llevaba él, “prefiriendo” la masturbación porque se cansaba, se aburría, porque “ella no entendía ese momento especial que él necesitaba y ella no estaba “dispuesta a hacer el amor con un robot;” vivían juntos y los dos se habían ido de ambos y de si mismos, ya no había eros, aparentemente, ni dentro de cada uno, sus relaciones primarias (cada uno consigo mismo) eran desequilibradas y por ende entre ellos, peor (la secundaria). Después de trabajar estos aspectos primarios-el descubrió que entregarle a ella su placer, el de él, era estar en peligro y volver a ser traicionado- y secundarios, hicieron un efectiva intervención que empezó por “vuelvan a jugar con sus cuerpos, solo eso”. Un mes de trabajo funcionó, se fueron a un país exótico tres semanas, ahora viene en camino un hijo deseado desde hace años. Los dos se habían ido de si mismos -para defenderse- cuando cada uno re-conectó consigo mismo eros despertó en cada uno y para el otro.
    Buen día y gracias por tan provocador ejemplo Marta, me ha hecho viajar en mi interior.
    Olaf

    Reply
    1. Marta

      Muchas gracias Olaf!!! Qué bueno que hasta nos cuentas un caso, mejor ilustrado imposible…
      Sí, efectivamente el deseo nos abandona cuando nos abandonamos a nosotros previamente es así de sencillo. Y vuelve en el momento de la reconexión, es tan básico y a veces nos queda tan lejos…
      Gracias por traérnoslo de nuevo. Abrazo!

      Reply
  6. Teresa

    Primero hay que barrer la casa de uno antes de barrer la casa de los demás. Esta frase la escuché siendo adolescente y, aunque tardé en comprenderla, me vino muy bien para mis relaciones de todo tipo. Las personas a veces no se quedan porque tampoco saben muy bien donde están.
    Por fín barriendo mi casa para poder leerte Marta. Besotes.

    Reply
  7. Fernando Villadangos

    Una bella reflexión, esta mujer como tantas personas descubrió, al fin, que tenía que aprender a consolidar el 1 (la individualidad) para poder compartir o atreverse a crear un 2 (la pareja).

    Mientras el mito del amor romántico o MEDIA NARANJA siga tan instalado en lo profundo emocional de las personas, seguiremos buscando príncipes o princesas inexistentes.

    Hagamos bien las cuentas porque la aventura de estar en pareja siempre sale 2, es decir 1+1.

    Un saludo y enhorabuena por tu blog.

    Fernando Villadangos.

    Reply
    1. Marta

      Muchas gracias por tus palabras Fernando!
      Sí, la individuación vs fusión tan unidas la una a la otra, son pasos ineludibles y estaciones por donde hay que pasar… Un placer recibir tus comentarios!!!

      Reply
  8. Fuencisla Bocanegra

    Hola Marta:
    La convivencia con otra persona está determinada por como hemos vivido, elaborado y por los sucesos acaecidos desde que nacemos con las personas que nos han cuidado y atendido en nuestras necesidades vitales. Como ejemplo hay personas que han vivido en un ambiente bloqueado emocionalmente le costará mas demostrara cariño hacia su pareja que una persona que ha tenido un hogar donde el ambiente es cariñoso y respetuoso.
    Cuando el Complejo de Edipo no ha cumplido con su papel estructurante de la personalidad entonces se darán las parejas en donde se darán esas relaciones en las que uno de los dos exige al otro una total ausencia de independencia o una constante manipulación o esas relaciones en donde se rebaja al otro o se le humilla o se establecen alianzas perversas con los familiares de origen en contra de la pareja, etc.
    Es necesario volver a la infancia y como se vivió ésta.

    Reply
    1. Marta

      Gracias Fuencisla. Totalmente de acuerdo con que nuestros apegos aprendidos se reflejan en cómo nos vinculamos como adultos… tenemos tanto por aprender y por desaprender… Un gusto leerte y que te compartas desde aquí.
      Un abrazo!

      Reply
  9. Olaf

    Me gustaría decir sobre el tema apegos mencionado anteriormente lo siguiente:
    Los Términos del Apego es una frase usada en el marco de la coherencia emocional para referirse a los aprendizajes hechos por las personas que definen las formas de conexión disponibles con los otros que sean significativos para uno y los comportamientos específicos, pensamientos y sentimientos y aquellos prohibidos también, para poder participar de dichas conexiones. Son, los detallados y vivientes conocimientos de la condicionalidad del amor. El modelo mental completo, implícito, de las reglas de las conexiones de los lazos primarios consiste en los términos de los apegos que los padres impusieron o que el individuo ha construido como reacciones a las interacciones con los cuidadores. Ejemplos de los términos del apego que han sido verbalizadas después de recordarlas en el marco de sesiones de terapia, son: a mi no me debería gustar nunca nada que a mamá o papá no les guste (o seré humillado por ello); Nunca debo pensar que yo importo o tratar de decirle a mamá lo que necesito (porque entonces seré repelente y me ignorará durante horas); ellos me prestarán atención y me incluirán solo si digo algo inteligente y divertido; no llores, no importa lo que ocurra (o me darán una torta en la cara); no tener energía o fuertes sentimientos, negativos o positivos (o me gritarán); papá me presta atención solo si hablo sobre lo que a él le gusta; soy aceptable solo si hago las cosas exactamente como las quiere mamá, y si hago algo mal es que soy totalmente carente de valía. Para mi, afirmar que cuando “el complejo de Edipo no ha cumplido la función estructurante”, me hace pensar que se da por hecho que eso existe de facto y por otro lado el relacionar esa supuesta, para mi, ausencia de la función estructurante como camino conducente a toda esa serie de anómalos comportamientos, hasta alianzas perversas…, etc. no está demostrada, no lo ha estado nuca; la corriente parece ser que lo determinan todo. Kagan llama la atención sobre el hecho de que la propia Mary Ainsworth –cuyas investigaciones sobre los Apegos son fundacionales para los defensores de los Apegos, ella llegó a la conclusión siguiente: (en relación a su estudio con las madres ugandesas y las interacciones madre-niño/a): “Debemos asumir que hay diferencias individuales de base genética entre los niños… es totalmente imposible diferenciar las influencias genéticas, las prenatales, y perinatales de las influencias ambientales” (Ainsworth, 1967, p. 387). Ella afirmó más adelante, “Por ello, el calor de la madre y el observado comportamiento afectivo no explican las diferencias entre los grupos (los del estudio)” (p. 394).

    Reply
  10. Marta

    Muchas gracias Olaf por tu reflexión sobre los apegos, es un tema apasionante y estructurante sin duda.
    Un abrazo!!!

    Reply
  11. Mario

    Bonito relato, pero està claro que no se quedaron por que era Malena la que tenía el problema, no hay que darle más vueltas. Uno puede no quedarse, dos, tres…pero,once? Recuerdo una tarde de otoño , un pub de un barrio castizo de Madrid …bueno, eso es otra historia..

    Reply
    1. Marta

      Muchas gracias Mario por tus palabras. De acuerdo contigo en que la dificultad es de la protagonista, ella tiene que crecer en su capacidad de compartirse y de entregarse. El miedo a la fusión y al éxito también producen estas cosas.
      Los recuerdos bonitos han de ser cuidados y atesorados y hacer todo lo posible para que no sean sólo eso.
      Un abrazo!!!

      Reply

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *