Deseos Cumplidos

mundos-imaginarios-426073.jpegHace tiempo que deseaba volver a estar con él, con mi amante fiel, siempre dispuesto a complacerme. Las palabras ya no nos contenían, el deseo de volver a sentir nuestros cuerpos fusionados era más fuerte…

Aquella tarde cuando entré en su casa me estremecí. Algo me alertó que no supe comprender… Me llegó su olor, ese olor tan característico que era él y tras él estaba él mismo. Su cuerpo, su sonrisa abierta y llena y sus brazos que me rodearon nada más verme en un gesto de cálida bienvenida.

Al separarnos me miró y sin apenas hablar comenzó a besarme. Recorría y se deleitaba con mi cara mi cuello y mis hombros mientras sus manos decididas me quitaban la ropa. Yo me dejaba hacer y a la vez buscaba los botones de su camisa y aspiraba profundamente el olor de su pecho.

Deseo mucho deseo. En él y en mí. A raudales…Todos los sentidos recibiendo toda la información posible. Al oído me decía cuánto le excitaba y la pasión que sentía por mí y me hacía preguntas muy bajito sobre lo que me apetecía que pasara entre nosotros.

Me encantaba jugar y le llevé al sofá conmigo donde continuamos nuestro baile. Seguimos desnudándonos el uno al otro mientras enroscábamos los cuerpos, feroces y deseantes, nuestras bocas en lucha nos mordíamos nos anhelábamos nos ingeríamos todo lo que podíamos. Éramos dos amantes ávidos el uno del otro, ansiosos y desesperados por colmarnos de todas las formas posibles.

Entonces él sacó una especie de foulard y me preguntó si quería jugar a algo nuevo… Por mi mirada cómplice entendió que me encantaba la idea así que me vendó los ojos.

–        Primero te daré de comer- me dijo. Y noté como algo muy fresco y redondo entraba en mi boca. Era algún tipo de fruta sin duda, cerezas, deliciosas y carnosas cerezas.

Después sentí algo caliente que me introducía con su dedo anular… era chocolate derretido.

–        Y ahora me toca a mí- añadió. Y sentí como el mismo chocolate se pegaba a mi cuerpo. Desde mi cuello hasta mi ombligo.

–        Voy a degustarte más dulce que nunca… Y su lengua y su boca empezaron a recorrerme con extrema delicadeza mientras sus manos apretaban mi cuerpo y lo elevaban hacia él. Estábamos entregados el uno al otro y juntos a nuestro placer.

De repente oí un ruido. Parecía una puerta. Alguien había entrado en la casa…

–        ¿Estás lista para mi sorpresa? Me susurró al oído.

Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Alcé los brazos y enseguida sentí en mis manos el tacto de una piel muy fina, sin duda se trataba de una mujer… mi excitación se disparó hasta límites insospechados.

El vértigo ante lo inesperado me paralizó pero el deseo pudo más y seguí adelante. Iba a vivir una aventura tantas veces imaginada y me sentía preparada…hoy era el día…

2 responses to “Deseos Cumplidos

  1. JorgeQ

    Me pregunto si “la sorpresa” en lugar de una chica fuese un chico … ¿la aventura la tomaría igual? ¿o mejor … o peor? En todo caso … el chico tampoco lo planeó del todo mal … dos chicas para él … la fantasía de todo chico :) !!

    Reply
    1. Marta

      La fantasía sigue y de eso se trata… Posiblemente si hubiera sido un hombre su sorpresa también le gustaría aunque de modo diferente y le integraría en su juego.
      Lo importante es que él desea satisfacerla y busca su placer creando un escenario diferente…
      Gracias por tu comentario Jorge!!!

      Reply

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *