Category Archives: Relaciones LGTB

Ganadora y Finalista de Relatos Homoeróticos de Onda ArcoIris.

La ganadora a sido ¡Carme Barba! y el Finalista ¡David Fernández! Enhorabuena a ambos, sois grandes escritores.

Relato de: Carme Barba “Beato Falso”

No me gustaba coger el transporte público: el olor corporal, la falta de intimidad… Pero hoy, al verla subir, todas las incomodidades han desaparecido. Era imposible evitar admirarla mientras con coquetería saludaba al conductor del autobús que la ha seguido con descaro por el retrovisor para ver como metía el billete en la ranura de la máquina validadora. “Seguro que el muy vicioso se ha excitado…”, me he reído por dentro.
Consciente de la expectativa que genera su presencia, ella mueve la cabellera y, a pesar del bamboleo del vehículo al ponerse en marcha, empieza a andar con paso seguro. Nunca me había deleitado tanto contemplando el cuerpo de una mujer e inconscientemente, retiro el bolso del asiento contiguo al mío deseando que sea el elegido.
—¿No te importa? —me pregunta con picardía al detectar mi indirecta.
—Faltaría más —le contesto como una tonta sin hallar nada ocurrente.
—¿Me encuentras atractiva? — me espeta sin más al sentarse.
La pregunta me asombra de tal forma que soy incapaz de contestarle.
—Generoso escote —sigue torturándome con su voz gutural a la vez que deja caer su billete bajo mi asiento. Tampoco reacciono a tiempo y ella, ni corta ni perezosa, apoya la cabeza sobre mi falda y extiende el brazo hasta recogerlo.
—Bonito tanga —me susurra al incorporarse.
Un estremecimiento me recorre el cuerpo. Noto la entrepierna húmeda sin entender por qué de repente me siento fascinada por una mujer cuando el sexo femenino nunca antes me había generado más sentimiento que la mezcla de admiración y envidia.
El autobús abre puertas y veo mi salvación. Me levanto y con torpeza paso por encima de ella, pisándole un pie y disculpándome con prisas.
Ya en la calle avanzo rápido hasta la oficina. Es temprano pero tenemos auditoría y debo encargarme de tenerlo todo en orden, incluyendo mi libido. Todavía no ha llegado nadie, abro las luces y me encierro en el baño. La necesidad de alivio es insoportable pero solo tengo tiempo de refrescar mi confusión en el bidé.
Más sosegada me dispongo a preparar la sala de reuniones y allí me quedo, bajo el marco de la puerta donde el sexo me da un vuelco y los fluidos reprimidos vuelven a emanar al contemplarla de nuevo: sus anchos hombros, su culo prieto, sus largas piernas…
Ella percibe una presencia y al girarse, me mira con una mezcla entre sobresalto y placer.
—Vaya, volvemos a encontrarnos —exclama tendiéndome la mano y acercándose a mí.
Yo le ofrezco la mía sin sospechar que no es un saludo lo que desea sino atraerme hacia ella y sin dejar de besarme el cuello, me da la vuelta y me coge los pechos. Un gemido se me escapa y ella me aprieta contra su cuerpo, clavándome un sexo duro y erecto. Mi reacción es huir pero sus manos fuertes me lo impiden.
—Estás caliente y tu cuerpo te delata, ¿por qué resistirse? Sé que estás confusa pero me deseas, sea quién sea y lo que sea —me murmura al oído.
Lo cierto es que llevo toda la mañana en celo y me da igual qué sexo represente mientras sea capaz de penetrarme y de poseerme. Y convencida, le permito abrirse paso entre la blonda del tanga para engrosar unos labios mojados y frotar un clítoris excitado por un miembro que lo embiste una y otra vez hasta cumplir con su cometido.
Exhausta pero con el ego satisfecho, me felicito por haber pasado con éxito una auditoria que se presentaba aburrida e insulsa…

_______________

Relato de David Fernández.

Quien sea yo o lo que haga con mi vida poco importa, pero al menos aclarar que, para las circunstancias narradas a continuación, soy un universitario de vacaciones en una casa rural con varios amigos de clase. Entre ellos, el chico que primero conocí nada más empezar la carrera y, supongo que por esto, con el que tengo una relación bastante estrecha. Demasiado para ser amigos normales, teniendo en cuenta que le encanta cómo le hago las mamadas, aunque solo admitía eso. Entre ellas, su novia y una amiga con la que solía echar una canita al aire.
Habíamos decidido hacer una ruta por la montaña para superar el límite de dormir y beber alcohol todo el día. Las tres chicas, no sé si por pereza o cansancio, siempre nos seguían unos pasos por detrás; mientras que nosotros (solo Carlos, el chico, y yo) nos dedicábamos a saltar por las rocas y, mayormente, a hacer el imbécil.
En una de estas, Laura, la novia de Carlos, le fue a coger de la mano y este, supongo que del susto, la empujó hacia atrás, haciendo que cayera raspándose los brazos. Simplemente por esto, empezaron una de sus interminables discusiones mientras que las chicas y yo buscábamos un lugar medianamente estable para sentarnos y comer, que ya iba siendo hora.
A los diez minutos de gritarse, la feliz pareja se separó yendo cada uno en una dirección, como siempre hacen. Y adivinad a quién le toca ir a por Carlos mientras las chicas le ponen a parir. Le alcanzo justo cuando se sienta de mala manera en una roca grande y plana detrás de un montículo, a la orilla de un riachuelo que no tiene nada que envidiar al Manzanares.
También como siempre, me senté a su lado sin decir nada esperando que empezara la conversación, mientras sacaba los bocadillos de la mochila y me comía el mío.
— Es que no sabes lo que es estar todo el santo día así, macho.
— Por eso mismo te digo muchas veces que si tan harto estás, ya sabes lo que tienes que hacer… por lo menos hablar seriamente con ella sobre el tema.
— Pero yo la quiero, si no pasaría como de la mierda, ya lo sabes. Ay, Da, si no fuera por su amiguita Claudia y sus tetas ya me habría hecho maricón –dijo riéndose mientras me apretaba el muslo con la mano. Ya sabía de sobra lo que quería decir con ese gesto, pero no estábamos precisamente en su coche.
— ¿Qué haces, loco? No te flipes, que no me molaría que nos viera Laura. O las cabras, jajaja.
— Si no nos ven, idiota. Ya sabes qué pasa cuando me pongo de mala hostia… además, es un ratito, hace días que no me corro y no aguantaría tanto tiempo como de costumbre…
La verdad es que me moría por comérsela ahí mismo. Ya no solo por el morbo de que estuviera su novia y su amante varios metros más allá y el rollo de estar en medio de la naturaleza, sino porque hacía mucho que tampoco me echaban un buen polvo y sus 19 centímetros de polla venosa no era algo que se pudiera rechazar tan fácilmente.
Fingiendo de manera horrible que lo hacía a regañadientes, me agaché a su entrepierna mientras él se desabrochaba el pantalón y dejaba salir el rabo más duro que había visto en mucho tiempo. Ya me empezaba a acercar abriendo la boca y cayéndoseme la baba cuando, de repente, Carlos me cogió de la cabeza y me la intentó meter hasta el fondo.
Le encantaba hacerme eso al muy cabrón. Pero tenía la polla aun seca y no me cupo ni la mitad. Me quité sus manos de encima, saqué la lengua y empecé a lamerla como si fuera un perro, su perrita. No me entendáis mal, me encanta que me follen la boca, pero al menos dejemos preparado el terreno.
Él ya sabía lo que estaba haciendo y, tras varios suspiros, me volvió a coger de la cabeza y empezó a embestirme la boca como si fuera el coño de su novia. Yo estaba en la gloria, notando la carne dura y caliente chocando contra mi paladar, el sabor de su polla sudada por el esfuerzo del ejercicio, el olor cuando mi nariz se metía en su vello púbico…
Llegó el momento en el que, aun sin conseguir tener su rabo entero en la boca, no me faltaba mucho. Carlos ya estaba gimiendo y recordándome lo bien que mamaba entre susurros: «joder, sigue…», «cométela entera, sí», «qué zorra eres, joder». Y así.
Yo ya me estaba pajeando hace rato cuando me la sacó de la boca sin avisar. Con lo que le gustaba correrse en ella, me extrañó de que fuera por eso y, mientras me enfrentaba al vacío que me había dejado en la boca y él me decía «a tomar por culo, no aguanto más», me empujaba hacia atrás y me inmovilizaba.
— Eh, tío, ¿qué coño haces? –le pregunté en un grito.
— Tú cállate joder, que nos van a oír.
No es que sea muy fuerte, así que con poco esfuerzo, me tenía bocabajo con él encima. Tiró de la goma de mis pantalones de deporte dejándome desnudo de cintura para abajo. «¡Joder, macho! Pensaba que los maricones os depilabais el culo». Yo estaba en estado de shock. ¿De verdad me iba a follar? ¿Encima sin lubricante y a pelo? Incontables serán las veces que me he hecho dedos pensando justamente eso, ¡pero me iba a doler la vida!
Sin embargo me dejé hacer más que encantado. Notaba su rabo contra mis nalgas mientras me metía dos dedos en la boca para que los chupara como hice con su polla. Rápidamente, lo empezó a presionar contra mi culo, haciendo que entraran. Entre el dolor y lo cachondo que estaba me quería morir.
Empecé a gemir, y he de aclarar que no suelo ser silencioso, con Carlos metiendo y sacando tres dedos a una velocidad vertiginosa. «Prepárate, nena, porque viene lo mejor». Comencé a sentir la presión de su polla en mi culo intentando entrar. El capullo entero debería estar dentro ya, y tuvo que ponerme la mano en la boca para ahogar mi grito, aunque no hubiera estado de más que lo hubiera hecho con sus calzoncillos, pero no se puede tener todo…
Más deprisa que despacio, fue metiéndome toda su polla hasta que finalmente sus huevos chocaron con mi culo. Con un suspiro en mi orea, la sacó lentamente y, cuando estuvo a punto de estar toda fuera, me la metió de golpe empezando una serie de embestidas brutales que solo me hacían llorar de placer.
Me corrí sin necesidad de pajearme, solo sintiendo su polla dura abriéndose paso en mi culo, su calor, su aliento en mi cuello mientras jadeaba del esfuerzo. Tampoco él aguantó mucho más, y pronto note toda su lefa desparramándose dentro de mí. Se dejó caer sobre mí, mientras los dos recuperábamos el aire y poco a poco salía de mi interior.
Rápidamente se vistió e hizo como si nada hubiera pasado, como siempre hacía cuando le hacía una mamada. Solo que esta vez me guiñó un ojo mientras volvía con las chicas.

 

 

Read more

Los buscadores de Oro

buscador-de-oro1

 A propósito de la Dependencia emocional en la población Gay.

En marzo de este año echó a andar el que hemos denominado nuestro Grupo Cero de Socialización y Bienestar para Hombres Gays. Llevamos ya tres meses de trabajo con encuentros  que van conformando un grupo que cada vez tiene más presencia. Hemos abordado distintos temas en cada una de nuestras estaciones, unos propuestos por mí como facilitadora y otros surgidos al calor de los participantes, fruto de las inquietudes que iban apareciendo.

El pasado sábado nos lanzamos a reflexionar sobre las dependencias emocionales en el colectivo gay, una realidad o un mito sobre los que hacernos planteamientos… Fue mucho lo que se cocinó entre todos y ahora quiero enseñaros algunos de los platos que allí se elaboraron sin más ánimo que el de compartir y facilitar su expansión.

Lo primero que surgió es que la Dependencia Emocional tiene que ver con la necesidad del otro, el no ser capaz de tomar decisiones por uno mismo y la pasividad. Con estos mimbres nos lanzamos a trabajar sobre un artículo de Gabriel J.Martín: …ligado a ti: Dependencias emocionales y con su lectura y el debate nos llevó a las siguientes reflexiones.

Existe en los gays una vulnerabilidad a la Dependencia Emocional y más exactamente a la de pareja. ¿De dónde viene? De un pasado en el que se ha acumulado una sobrecarga emocional producida por continuas desvalorizaciones, mensajes negativos, guiones ocultos o directos recibidos respecto a su homosexualidad.

Esto les coloca en un continuo estado de alerta y en un sentimiento de inadecuación que crea dificultades o heridas en tu autoconcepto y tu autoestima.

Es decir, creces pensando que hay algo malo, incorrecto, deficitario o inadecuado dentro de ti que la sociedad no procesa y empiezas a buscar y confirmar tu valoración fuera de ti, en el exterior… todo un caldo de cultivo para la dependencia emocional de los otros.

El autor habla de los Introyectos, como aquellos mensajes recibidos con los que te has criado que tienen que ver con las expectativas que los demás tienen sobre ti y las opiniones… ideas que vas interiorizando y haciendo tuyas sin darte cuenta.

Entonces puede que cuando crezcas y te relaciones puede que vivas  el estar en pareja como una necesidad en el sentido de que no puedes estar solo y cuando estés creas una relación basada en el miedo a que te deje, la necesidad de control sobre el otro, el anteponer sus necesidades a las tuyas…una forma de que el otro te salve y se ocupe de ti.

En el Grupo hemos trabajado mucho los conceptos de Individuación y Fusión y al relacionarlos con este fenómeno entendimos que una persona que no ha gestionado todos esos introyectos tiene una labor pendiente respecto a su Individuación y por tanto respecto a sus modos de Fusionarse en pareja.

¿Qué hacer entonces? Aquí surgió la palabra mágica: el Filtro. Crear un filtro, un tamiz mental  y emocional que te permita no tanto estar alerta como procesar todo aquello que te llega del exterior. Un filtro que te ayude a no dar por válido todo lo que recibes o lo que tienes interiorizado y te facilite a la vez el descubrir aquello que realmente te pertenece porque te ayuda a crecer y a sentirte mejor.

Apareció una imagen muy bonita: la de los Buscadores de Oro. Aquellos que con paciencia y confianza veíamos remover la tierra en la búsqueda de las pepitas de oro eliminando el barro y las piedras con cada movimiento haciendo uso de un tamiz.

Si busco el oro es porque sé que allí está y esto supone lo primero un voto de confianza en mí. A la vez supone ocuparme yo de mí mismo, sin esperar a que venga otros a tomar esa responsabilidad, e ir a ver qué hay de barro y de piedras dentro de mí y no permitir que pasen el filtro, así los famosos introyectos se quedarán donde tienen que estar.

Con paciencia y dedicación lo encontrarás y tu autoestima y tu autoconcepto te lo agradecerán porque un encuentro te llevará a nuevas búsquedas y lo mejor es que desarrollarás un mayor grado de confianza en ti mismo.

Encontrar pepitas supone que tienes un valor en ti que ha de ser reconocido y que esa es una tarea que te pertenece independientemente de lo que pase fuera.

No sé si convertirse en Buscador de Oro es una tarea fácil o tremendamente complicada, si nos pilla ya mayores o sin motivación pero lo cierto es que sólo la posibilidad de llevarla a cabo se convierte en un reto que suena a aventura y que siento que puede apetecer.

Confiar, soltar e ir a buscar aquello que necesitas, tu filtro y tus pepitas. Este ha sido nuestro plato principal y nuestra conclusión y el Grupo siente que ha dado un paso adelante.

El bienestar de cada uno es una responsabilidad personal e intransferible y desde aquí animamos a que sea cada uno quien busque el oro que lleva dentro y que, por favor, y por el bien de todos… lo haga brillar!!!

Read more

Homo Renacimientos

RENACEREl dolor del otro me lleva a mi propio dolor.

El dolor por no sentirse amado o sentirse abandonado nos coloca en una posición de fragilidad. El dolor por no sentirse reconocido o parte del grupo nos arroja al abismo.

El dolor por no cumplir las expectativas y sentir que estoy traicionando a alguien no nos alimenta sino que nos aparta.

Cuando uno crece sintiendo que sobra aprende a desarrollar todo tipo de estrategias para conseguir afecto, incluso dejando de ser el mismo si es preciso.

Estos dolores que puede que a algunos nos hayan acompañado en nuestro trayecto de vida seguro que han estado presentes en la biografía de una persona homosexual.

No se trata de victimizar una vez más, de volver a redundar en el conocido triángulo agresor-víctima-salvador. Se trata de describir una realidad que sigue dándose, que se ha dado y que tristemente seguirá ocurriendo mientras sigamos ocultándola, es decir, haciéndola invisible.

Las consecuencias de tanto dolor silenciado las contemplo cada día en mi consulta cuando tengo el privilegio de ser partícipe de sus historias de vida y de las consecuencias que les traen a mí.

Hay ocasiones en que ni siquiera han sabido ponerle nombre a su dolor porque simplemente se han dedicado a sobrevivir al daño. Uno acaba normalizando todo y el estado de alerta en el que han crecido, la indefensión aprendida, se ha convertido en su segunda piel.

A veces es necesario empezar a arrancarla para que se puedan encontrar con ellos mismos y puedan respirar profundamente como hasta entonces no lo habían hecho. Que empiecen a entender que toda esa angustia sin canalizar, esas emociones descontroladas, esa facilidad para depender de la mirada del otro tiene unos porqués.

Y cuando sienten que pueden compartirlo todo brota porque por fin se lo permiten. Todos los anhelos, todas las dificultades pasadas, toda esa rabia contenida, toda la angustia y  todo ese miedo infinito en el que han estado nadando se hacen presentes.

Es el momento de dar salida, de acompañar en ese proceso de toma de conciencia que les va a llevar a iniciar nuevas rutas . Y ahí estamos los profesionales, para facilitar ese renacimiento, ese matronaje que exige respetar tiempos, momentos y silencios necesarios.

Es preciso morir para volver a nacer y hacerlo desde la confianza y la aceptación.

Entendidos los porqués, seguidos vendrán los cómos.

Sólo es necesario estar atentos, no alerta, sino atentos…

 

Read more

Cuando no me acepto

unnamed (1)

Ser HOMOSEXUAL y vivirse y expresarse como tal no es fácil. Pero nadie puede andar por ahí mutilando su identidad y sus sentimientos para conformar a los demás, y dejar de ser uno mismo…

Sortear las Expectativas de heterosexualidad dominantes en nuestra sociedad, la presión intragupo  y la deseabilidad social no resulta sencillo y menos cuando nos pilla en el inicio de la  pubertad o adolescencia, momentos de búsqueda de identidad y de referentes.

El cómo vaya gestionando yo los conflictos y dilemas emocionales con los que me encuentre hará que viva mi identidad sexual y mi orientación con más o menos serenidad o estrés. Pero puede también que en el camino y sin quererlo desarrolle una cierta homofobia interna fruto de todo lo que recibo del exterior y yo sea la primera persona que me niegue a mí misma, ¿qué ocurre entonces? ¿cuáles son las CONSECUENCIAS de esta NO ACEPTACIÓN?

Como sexóloga quiero reflexionar sobre las consecuencias en la vivencia y expresión de nuestra sexualidad. Las consecuencias en mi biografía sexuada, mi expresión erótica y amatoria y cómo voy a vincularme en pareja cuando todo esto suceda…

Una identidad sexual detenida me lleva a jugar al escondite con mis sentimientos. Los burlaré, no les daré valor e intentaré fabricar unos sentimientos prestados. Me defenderé de los verdaderos con mecanismos psicológicos que tienen que ver con la idealización, sublimación y negación.

Tendré dificultades con todo lo que tiene que ver con mi auto… autoceptación, autoimagen, autoconcepto y boicotearé mi forma sentirme hombre o mujer alterando mis procesos de desarrollo. La vivencia de mi ser sexual se quedará aparcada lo cual me impedirá evolucionar y pasar etapas biográficas con una sensación añadida de tiempo detenido o tiempo perdido…

En cuanto a las Consecuencias en mi Erótica y Amatoria, es decir en todo lo que tiene que ver con mi Autoerotismo y Homoerotismo, es posible que ocurra lo siguiente: lo primero es que posiblemente viva con dificultad mi derecho al Placer. Mis conductas eróticas puede que tiendan a quedarse en la fantasía o si se desarrollan posiblemente se muevan entre extremos: un todo o nada.

Desde comportamientos fóbicos de miedo al contacto físico o a cualquier encuentro que me lleve a sentir deseo, excitación hasta conductas compulsivas de hipererotismo (especialmente en hombres) en las que me pierdo y no siento nada en una búsqueda constante de experiencias y sensaciones que me llenan más de vacío.

La intimidad y los encuentros físicos puede que los gestione con dificultad y entonces vea como se altera mi respuesta sexual. Aparecerán dificultades en mi deseo , en mi excitación y en mi vivencia orgásmica, relacionadas con un sentimiento de extrañeza y de dificultad para abandonarme en el otro.

Y como colofón, mi forma de vincularme en PAREJA. Cómo crear relaciones con los demás cuando todavía no me siento a gusto conmigo misma. Buscaré entonces parejas que me calmen, que me den la seguridad que no tengo y me colocaré en una posición desigual creando posibles lazos de dependencia emocional. O puede que me vincule sin implicarme, protegiéndome de sentir nada y viva desde la ilusión de control.

Qué difícil se hace todo, qué difícil vivir de espaldas a uno mismo y qué difícil hacerlo de frente.

Aceptarme, es el reto y es mi respuesta. Mi diversidad es mía y soy la única persona responsable de vivirla y de iniciar ese proceso que me lleva a conectar conmigo misma.

No mires atrás, empieza ya ese camino y permite que por fin todo ocurra

 

Read more

Colores que inundan

timthumb.php

¿Es oportuna una reflexión sobre el deseo entre dos hombres o dos mujeres? ¿Nos aporta algo detenernos en sus biografías sexuadas, en ver cómo expresan su erótica , cómo construyen sus parejas, cómo se enamoran..?.

La Psicología y la Sexología como disciplinas han estudiado las relaciones amorosas y eróticas desde una óptica básicamente heterosexual. No han sido las únicas, igual ha ocurrido con las artes como la Pintura, el Cine, la Literatura… donde la expresión homoerótica brilló por su ausencia, condenada siempre al ocultismo y al juicio moral del momento.

El modelo dominante negó muchas realidades vitales pero por suerte estamos en otros tiempos y parece que por fin lo invisible se está visibilizando mientras vamos entrando en un modelo de Diversidad social y sexual. Un nuevo modelo donde contemplamos con ojos nuevos la riqueza en la que estamos inmersos, un modelo en el que todo se cultiva y se engrandece porque nos hace crecer.

Instalados en esta nueva óptica, sería excesivamente torpe por nuestra parte aplicar nuestros puntos de vista hetero a las vivencias homo, de nuevo caeríamos en el viejo estilo colonizador. ¿Entonces cómo acercarnos?

La experiencia homosexual es única, las identidades gay y lésbica también lo son. Se tratan de hombres y mujeres que se construyen de una forma diferente, tienen historias sexuales diferentes y aman de forma diferente luego nuestra mirada y abordaje de su realidad también ha de serlo.

Todos somos seres sexuados, hombres y mujeres que se desean, se buscan y se encuentran y desencuentran con las mismas ganas y los mismos desatinos. Todos compartimos fragilidades, miedos y angustias al igual que felicidades y plenitudes a la hora de juntarnos.

No se trata de separar sino de dar presencia. Sus dificultades y sus éxitos son suyos y en parte son compartidos y en otra parte son exclusivos y aquí vuelve la riqueza. No hay de primer y de segundo orden, no existen categorías mejores ni peores, sólo diferencias que suman.

Desde un punto de vista sexológico, cuando nos acercamos a sus dificultades y sus problemas encontramos que hay carreteras comunes y otras que sólo ellos y ellas recorren. Tracemos nuevos mapas e intentemos ser lo más eficaces posibles, no nos perdamos nada, porque todo está ahí para ser reconocido, registrado y celebrado.

El mapa no es el territorio pero mientras dibujo cada nueva carretera sé que estoy llegando a un nuevo destino que además me ha elegido para estar ahí. Los colores me inundan, los trazos son infinitos, y mi alegría… inmensa!!!

Read more